El Bordado Serrano como Patrimonio Cultural

 

Originario de la Sierra de Francia o de toda la  provincia de Salamanca en general, según piensan unos u otros estudiosos,  lo que es cierto es que el Bordado Popular Serrano sigue vivo y se sigue enseñando en toda la provincia desde entidades como La Diputación de Salamanca, Asociaciones de mujeres y Entidades Locales, pero pervive como tradición propia y en evolución en la Sierra de Francia salmantina.

 

 

Mapa sierra de Francia 

 

 

Es difícil hablar de sus orígenes, bordados con las características definitorias de la Escuela Salmantina  datados por expertos en el siglo XIV aparecen sólo en colecciones museísticas. Si, en cambio podemos hablar de la cultura artística que les dió vida ya en su conjunto y es la mudéjar, la hispano-musulmana. La experta etnógrafa salmantina Rosa María Lorenzo comentaba en la entrevista realizada para el estudio como en toda la provincia se encuentran legajos testamentarios que caracterizaban este bordado como «a la morisca».

 

Indudablemente en ellos pervive el naturalismo zoomorfo y fitomorfo en completo horror al vacío característico de la iconografía mudéjar en las artes menores, yesería, cerámica, azulejería, marfil.

 

Como elemento cultural vivo que es, ha tenido una evolución, lenta, pero evolución al cabo, sobre todo a partir del S. XIX con la incorporación de otros materiales para bordar y los tintes químicos y a partir de la segunda mitad del S. XX que ha hecho que características definitorias como el horror vacui (temor al vacío) vaya desapareciendo sobre todo en el foco albercano.

 

 

 Colcha S. XVI Colección Pedagógico Textil . Universidad Complutense de Madrid

 

 

Así encontramos en La Alberca bordados actuales con técnicas muy caladas (economía de tiempo y material) y en Mogarraz, dicho por sus mismas bordadoras que llevan más de 45 años “cosiendo” van aligerando los motivos decorativos.

 

Esta evolución lleva la lógica ineludible de los tiempos, las lujosas colchas en sedas, cuajadas de motivos, que se bordaron algunas durante años, solo salen del envoltorio al fondo de las arcas para el día señalado Del Corpus y eso sí,  colocándolas un ratito antes de que la procesión pase por delante del balcón y quitándola de corrida porque, según Pilar (Mogarraz) “ El sol las come”.

 

Tampoco se ceden tan fácilmente para exposiciones de piezas, porque “los locales municipales tienen siempre mucha humedad y luego vienen con manchas y oliendo a moho “, según la misma bordadora. Son joyas, y como tal son tratadas.

 

Ya no se presenta en las casas el ajuar de la novia (no se elabora de hecho), ya no se engalana la casa cuando el señor párroco viene a dar la extremaunción. Paños grandes y pequeños reposan en las arcas sin razones para salir de ellas.

 

El Bordado Popular Serrano refleja la evolución del poblamiento de estas tierras, su idiosincrasia particular, con motivos propios de las grandes civilizaciones orientales antiguas y formas de hacer de la maestría textil de Alándalus. Sentimos orgullo hoy con la arquitectura mudéjar, sus artesonados y su fábrica, con la loza mudéjar, la maestría en su oficio y la originalidad árabe, pero a veces olvidamos que durante muchos siglos, los menesterosos, los artífices, los artesanos fueron precisamente más abundantes entre moriscos y judíos.

 

A fuerza de no estimarse ni ser necesario se debilita. En los últimos tiempos asistimos a una disminución del tamaño de las piezas que se bordan, para las colchas por ejemplo, las mujeres serranas ya no lo bordan a hijos contados, sino que, las colchas que utilizan ahora, de algodón, llevan sobrepuestos con un motivo central y grecas en los bordes. Economía de medios.

 

 

Colcha en sobrepuesto.Emilia Luis. Mogarraz

 

 

Cuadro Magadalena Maillo. Mogarraz

 

 

 

Los grandes reposteros o los paños funerarios de seda aparecen enmarcados dentro de las casas, son los bordados más antiguos, conservados por herencia, hechos, posiblemente a principios del S. XX e incluso segunda mitad del XIX.

 

En la actualidad la tendencia es a bordar  un motivo central de “bicho”, como es llamado en la Sierra,  con algunas ramificaciones vegetales, son en realidad piezas muy pequeñas, que no son capaces de visibilizar la expresión artística en su conjunto.

 

Sin poder determinar sus orígenes si somos capaces de hablar de una unidad en su elaboración material: el ataurique vegetal que sigue centrando los animales, lotos, palmetas, tulipanes, los elementos zoomorfos  con collarín, la profusión de puntos que dividen los  elementos, el eje de simetría, el estilo a la morisca que rezuma al verlo.

 

Paralelamente la indumentaria popular serrana, que comparte motivos pero no técnicas, se ha ido recargando de motivos y riqueza. Indudablemente porque es vista y valorada, así los pueblos de la Sierra de Francia no pierden ocasiones para lucir sus trajes, motivo de admiración para propios y turistas.

 

Sin duda descubrimos hoy en la Sierra de Francia dos escuelas, La Albercana, más estilizada, con menos horror vacui, en tonos asalmonados y con más puntos que lucen vanos, espacios en el propio punto sin bordar, quizás influenciada profundamente por la estilización sufrida en la década de los años 40 del siglo pasado cuando, de la mano de Maurice Legendre se creó un taller que bordaba “para Madrid”.

 

Por su parte en Mogarraz  los cinco colores típicos siguen apareciendo y parece que por influencia de La Alberca se introdujo el salmón. El resto de pueblos de la Sierra pertenecen más bien a la escuela de Mogarraz y posiblemente gracias a la labor de la Diputación de Salamanca y a Carmen Requejo, muchos pueblos de la provincia aprendieron el de La Alberca.

 

 

Enseñando a bordar Carmen Requejo, años 50-60  S.XX

 

 

 

Bordado de Mogarraz. Colección Carmen Luis

 

 

Colección Carmen Requejo . La Alberca

 

 

En la actualidad su iconografía ha saltado del lienzo y se extiende en todos los ámbitos como seña de identidad, hoteles, restaurantes, tiendas, productos agroalimentarios, trabajos en madera, vidrieras, estandartes y logotipos comerciales. Artesanos y artistas recuperan y rediseñan su iconografía.

 

 

Esgrafiado en Cepeda

 

 

Esgrafiado en Mogarraz

 

 

Puerta en La Alberca

 

 

Vidrieras Abadia Templarios. La Alberca

 

 

El Bordado popular de la Sierra de Francia es único por la profusión tanto de sus técnicas y puntos  como de su particular mundo iconográfico reflejo de la cultura de la zona geográfica de referencia y de sus pobladores, que no olvidemos fue zona de moriscos y alhamas judías y después y durante, fue un importante núcleo arriero, trajinante, portadores de cultura e influencias en los objetos que traían de vuelta a la sierra.

 

El Bordado Popular Serrano mantiene los elementos para poder ser declarado Patrimonio Cultural  Inmaterial de la Humanidad por la Unesco:  es tradicional, contemporáneo y viviente; integrador , representativo y basado en la comunidad.

 

 

Hoy es un patrimonio cultural inmaterial , vivo y en evolución.